Espigas en perros: Síntomas, peligros y cómo actuar
Si tienes un peludo y paseáis por el campo, seguro que ya le tienes auténtico pánico a las espigas en perros. Estamos en julio, el calor aprieta, el campo de Alella se seca y estos pequeños proyectiles vegetales se convierten en una auténtica pesadilla para los que compartimos vida con un animal.
En Bitxos Veterinaris es un motivo de consulta diario durante esta época del año. Y no exageramos ni un pelo.
Las espigas están diseñadas por la naturaleza para engancharse en cualquier sitio y viajar lejos, asegurando la reproducción de la planta. El problema es que el vehículo que suelen elegir es tu perro.
Hoy queremos contarte por qué son tan peligrosas, cómo detectar si tu compañero tiene una y, sobre todo, cómo prevenir un buen susto.
¿Por qué las espigas en perros son tan peligrosas?
Las espigas en perros no son una simple molestia o un pincho que pica un poco. Tienen forma de flecha, con unos pelillos microscópicos orientados hacia atrás que actúan como un anzuelo.
Esto significa que, una vez que se enganchan en el pelo o la piel, solo pueden avanzar en una dirección: hacia adentro. Nunca retroceden.
Si no se detectan a tiempo, por ejemplo pueden perforar la piel y empezar a viajar por el interior del cuerpo, causando infecciones graves, abscesos e incluso dañando órganos internos. Suena a película de terror, pero es la pura realidad, y por eso insistimos tanto en que no bajes la guardia durante los paseos.
Zonas del cuerpo más vulnerables
En las orejas: El clásico del verano
Es, de lejos, el problema más común. Las orejas caídas o con mucho pelo son el escondite perfecto. Si una espiga entra en el conducto auditivo, avanzará hasta llegar al tímpano, pudiendo perforarlo y causar un dolor insoportable. Por eso, mantener una buena higiene es clave.
Te recomendamos echarle un ojo a nuestra guía sobre cómo limpiar las orejas a un perro para mantener la zona bajo control.
Entre los dedos de las patas
Las almohadillas y los espacios interdigitales son zonas muy sensibles. Las espigas en perros suelen clavarse aquí porque es la parte que está en contacto directo con el suelo. Empiezan clavándose en la piel fina de entre los dedos y pueden subir por la pata creando fístulas muy dolorosas que le impedirán caminar con normalidad.
En la nariz y vías respiratorias
Si tu perro es de los que va rastreando y metiendo el hocico en cada matojo seco, el riesgo se multiplica. Al aspirar fuerte, la espiga se cuela por la nariz. Esto provoca estornudos muy violentos, sangrado e irritación severa. Es una urgencia veterinaria absoluta.
En los ojos
Un simple roce con una planta seca puede hacer que una espiga se aloje bajo el párpado de tu peludo. Si no se retira rápido, raspará la córnea en cada parpadeo, causando úlceras graves o incluso la pérdida de visión del ojo afectado.
Prepucio y vulva
Al sentarse o hacer sus necesidades en zonas con hierba alta y seca, las espigas pueden introducirse en los genitales. Es una zona extremadamente delicada y la infección está garantizada si no acudes al veterinario para retirarla con seguridad.
Síntomas: Cómo detectar las espigas en perros
Conocer a tu perro es la mejor herramienta de prevención. Si notas cambios bruscos en su comportamiento durante o justo después del paseo, salta la alarma.
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- Sacudidas de cabeza: Si no para de sacudir la cabeza o se rasca la oreja gimiendo de dolor, casi seguro que hay una espiga ahí dentro.
- Cojera repentina: Si de repente no quiere apoyar una pata o se lame compulsivamente los dedos, revísale bien.
- Estornudos incontrolables: Si empieza a estornudar como si no hubiera un mañana y se frota el hocico contra el suelo o con las patas.
- Ojo cerrado y lloroso: Lagrimeo excesivo, ojo cerrado y rascado continuo en la zona ocular.
- Lamido excesivo en genitales: Si no para de lamerse la zona de la vulva o el prepucio, es una señal clara de molestia aguda.
Si observas cualquiera de estos síntomas, te recomendamos contactar con un profesional de inmediato.
Cada año hay alertas sobre las espigas en perros por parte de todas las asociaciones y colegios veterinarios como el Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña.
Cómo prevenir que se claven las espigas
Evitar al 100% las espigas en perros es casi imposible si vivís rodeados de naturaleza, pero puedes reducir drásticamente el riesgo siguiendo estos consejos de nuestro equipo veterinario.
1. Cambia la ruta de paseo
Durante los meses de más calor, evita soltar a tu perro en campos secos, descampados sin cuidar o zonas con hierba alta y amarillenta. Busca parques bien cuidados o zonas de bosque más húmedo donde no prolifere este tipo de hierba.
2. El cepillado salva vidas (y dinero)
Un buen cepillado al llegar a casa es obligatorio. Ayuda a retirar espigas que se han quedado enredadas superficialmente en el manto antes de que tengan tiempo de clavarse en la piel.
3. Revisión exhaustiva tras el paseo
Acostúmbrate a hacerle una «ITV» a tu perro cada vez que volváis de la calle. Revisa entre los dedos de las cuatro patas, levanta las orejas y mira bien dentro, comprueba axilas, ingles y la zona genital.
4. Corte de pelo estratégico
Si tu perro es de raza de pelo largo, un corte veraniego (sin llegar a rapar, recuerda que el pelo les protege del sol) puede ayudar muchísimo. Sobre todo, recorta el pelo de la parte interna de las orejas y de entre las almohadillas.
5. Usar «snood»
Si tu perro es muy, muy propenso a que le entren espigas en los oídos puedes usar, en los paseos, un «snood» (funda de tela, a menudo de malla transpirable en verano, que se colocan como una braga de cuello pero cubriendo las orejas).
Preguntas Frecuentes sobre las espigas en perros
¿Qué hago si veo que mi perro tiene una espiga clavada?
¿Las espigas en perros pueden ser mortales?
¿Cuánto tarda una espiga en causar problemas?
¿Se pueden ver en las radiografías?
Por desgracia, las espigas son materia vegetal y no suelen verse bien en las radiografías convencionales. A veces, nuestro equipo veterinario tiene que utilizar ecografías o sedar al animal para explorar quirúrgicamente y encontrar el trayecto que ha dejado la espiga.
¿Es normal que mi perro estornude sangre por una espiga?
¿Crees que tu peludo tiene una espiga? ¡No esperes!
El tiempo juega en contra cuando hablamos de espigas en perros. Cuanto más tiempo pase, más profundo viajará y más complicado (y costoso) será extraerla de forma segura.
Si has notado alguno de los síntomas que te hemos contado o crees que se le ha podido clavar algo durante vuestro paseo por El Maresme, no te la juegues.
Llama a nuestro equipo o pide cita en Bitxos Veterinaris.
Estamos aquí para quitarle el dolor a tu compañero y devolverle la tranquilidad a ti. ¡Nos vemos en la clínica!
En Bitxos Veterinaris cuidamos su salud cada día.
En Dogma BCN, celebramos ese vínculo a través de diseños exclusivos para ti.


