Artrosis en perros: cómo detectar y aliviar el dolor articular este invierno
La artrosis en perros es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones de nuestros mejores amigos y que, lamentablemente, vemos muy a menudo en la clínica. Si has notado que tu peludo tarda más en levantarse por las mañanas o que ya no quiere subir al sofá con la alegría de antes, podrías estar ante un caso de artrosis en perros.
Ahora que el frío ha llegado para quedarse en Alella y el Maresme, es el momento crítico para hablar de este tema. ¿Por qué? Porque las bajas temperaturas son el peor enemigo de las articulaciones «oxidadas».
En este artículo, vamos a destripar todo lo que necesitas saber sobre la artrosis en perros, cómo identificarla y, lo más importante, qué puedes hacer tú para que tu compañero de cuatro patas viva como un rey (o reina) sin dolor.
¡Vamos al lío!
¿Qué es exactamente la artrosis en perros?
Para entender a qué nos enfrentamos, hay que dejar claro qué es la artrosis en perros.
No es una enfermedad exclusiva de los «abueletes», aunque es mucho más frecuente en ellos. Se trata de un desgaste progresivo del cartílago que protege los huesos dentro de la articulación.
Cuando este «amortiguador» natural se desgasta, los huesos empiezan a rozar entre sí, provocando inflamación, dolor y la temida artrosis.
A diferencia de la artritis (que es una inflamación, a veces por infección), la artrosis en perros es crónica y degenerativa. Es decir, no tiene cura definitiva, pero —y esto es un gran PERO— se puede tratar y gestionar para que no les amargue la existencia.
El diagnóstico temprano es clave. Cuanto antes empecemos a proteger esas articulaciones, mejor calidad de vida tendrá tu colega.
Si sospechas que tu peludo pueda tener esta patología, contáctanos.
Síntomas de la artrosis en perros: señales de alerta
A veces, nuestros animales son unos auténticos estoicos y aguantan el dolor sin quejarse hasta que ya no pueden más. Por eso, tú tienes que ser su detective privado. La artrosis en perros suele manifestarse con señales sutiles al principio.
Fíjate bien si tu perro hace algo de esto:
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- Dificultad al levantarse: Sobre todo tras un rato tumbado o por las mañanas (lo que llamamos «rigidez en frío»). Es un síntoma clásico.
- Cojeras intermitentes: Quizás empieza a cojear un poco al inicio del paseo y luego «calienta» y parece que se le pasa.
- Cambio de humor: Si gruñe cuando le tocas las caderas o las patas, puede ser dolor provocado por la artrosis.
- Lamerse las articulaciones: A veces se lamen obsesivamente una zona concreta (codo, rodilla, carpo) intentando aliviar el dolor.
- Rechazo al ejercicio: Si antes corría detrás de la pelota como un loco y ahora te mira con cara de «¿vas a ir tú?», sospecha.
Por qué el invierno empeora la artrosis en perros
Seguro que has escuchado a algún abuelo decir «hoy va a llover, me duelen las rodillas». Pues con la artrosis en perros pasa exactamente lo mismo. El frío y la humedad aumentan la viscosidad del líquido sinovial (el lubricante de la articulación) y encogen los tejidos, lo que provoca más fricción y dolor.
En esta época del año, los casos de artrosis que vemos en Bitxos Veterinaris se disparan.
El frío hace que las articulaciones estén más rígidas y que el inicio del movimiento sea un suplicio. Por eso, si tu perro ya tiene diagnosticada artrosis, el invierno es la temporada en la que más debes mimarlo y estar atento a su medicación y confort térmico.
Tratamientos y estrategias contra la artrosis en perros
Vale, ya sabemos que tiene artrosis en perros. ¿Ahora qué hacemos? No entres en pánico. Existen muchas herramientas para combatir el dolor y frenar su avance.
El tratamiento siempre debe ser multimodal. Esto significa que no basta con darle una pastilla y olvidarse. Para atacar la artrosis en perros necesitamos atacar desde varios frentes:
1. Control de peso (Fundamental)
Lo diremos mil veces: la obesidad es gasolina para la artrosis. Cada gramo extra es una carga innecesaria para esas articulaciones desgastadas. Mantener a tu perro en su peso ideal es, posiblemente, el tratamiento más efectivo y barato que existe.
2. Condroprotectores y alimentación
Existen suplementos nutricionales específicos para la artrosis en perros que ayudan a nutrir el cartílago. Busca aquellos con Glucosamina, Condroitina o Colágeno tipo II no desnaturalizado. Además, una dieta rica en Omega-3 (ácidos grasos antiinflamatorios) ayuda muchísimo a controlar la inflamación propia de esta patología.
3. Medicación para el dolor
En fases agudas de artrosis en perros, cuando el animal está sufriendo, es necesario usar antiinflamatorios (AINEs) o analgésicos específicos (como el famoso Librela). Ojo: Nunca, bajo ningún concepto, mediques a tu perro con Ibuprofeno o Paracetamol de humanos, podrías intoxicarlo. La medicación para la artrosis en perros siempre debe pautarla un veterinario.
Ssber más: tratamiento de la osteoartritis canina: revisión científica.
4. Fisioterapia y rehabilitación
Aquí viene la magia. El movimiento controlado es vital. Una de las mejores formas de aliviar el dolor es mediante la fisioterapia casera, te enseñamos cómo hacerlo en nuestro artículo sobre masajes para perros, donde aprenderás técnicas sencillas para relajar la musculatura que se tensa por culpa de la artrosis en perros.
Sin embargo, para casos más avanzados, en Bitxos Veterinaris realizamos sesiones de fisioterapia y rehabilitación profesional. Usamos láser terapéutico, ejercicios de propiocepción y terapias manuales que marcan una diferencia brutal en la evolución de la artrosis en perros.
Consejos para adaptar tu casa a un perro con artrosis
Convivir con la artrosis implica hacer pequeños cambios en casa que le facilitarán la vida a tu compañero:
- Camas ortopédicas: Invierte en una buena cama viscoelástica que no deje que sus huesos toquen el suelo duro. Es mano de santo para la artrosis en perros.
- Evita los resbalones: Si tienes parquet, pon alfombras. Resbalar es doloroso y peligroso para un animal con artrosis.
- Rampas y escaleras: Si le dejas subir al sofá o al coche, usa una rampa. Evitar el impacto del salto protege sus articulaciones y frena la artrosis en perros.
- Calor local: En invierno, las mantas térmicas o sacos de semillas calientes sobre la zona afectada alivian mucho el dolor de la artrosis.
Preguntas Frecuentes sobre la artrosis en perros
¿La artrosis en perros tiene cura?
¿A qué edad empieza la artrosis en perros?
¿Es bueno que un perro con artrosis haga ejercicio?
¿Puede la artrosis en perros afectar a cualquier raza?
¿Cómo sé si el frío está afectando a su artrosis?
¿Existen operaciones para la artrosis en perros?
¡No dejes que el dolor pare a tu mejor amigo!
La artrosis en perros es una compañera de viaje pesada, pero no tiene por qué ser el final de la diversión. Con el tratamiento adecuado, tu perro puede seguir disfrutando de sus paseos por la playa o la montaña.
Recuerda que cada caso de artrosis es un mundo. Lo que le funciona al perro de tu vecino puede no ser lo ideal para el tuyo. Si sospechas que tu peludo tiene molestias, no esperes a que deje de caminar.
En Bitxos Veterinaris, somos expertos en el manejo del dolor y la rehabilitación. Si quieres un plan personalizado para combatir la artrosis en perros de tu compañero, ven a vernos.
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